Pobla de Benifassà

El municipio de la Pobla de Benifassà constituye el corazón de la región conocida como Tinença de Benifassà, estando completamente incluido dentro del área de ordenamiento del parque natural homónimo. Se trata además del municipio más norteño y con menos de 2 habitantes/km2 es uno de los menos poblados de la Comunidad Valenciana. Todo esto nos remite a una de los municipios más agrestes de la Comunidad, compuesta de varios pueblos y aldeas.

A más de 1.000 m de altitud encontramos la aldea del Boixar. Su orientación sur, típica de los pueblos de montaña, ofrece vistas únicas de las cumbres y de los pequeños campos de cultivo rodeados por interminables muros de piedra seca. El nombre del pueblo viene de los bosques de boix o boj que proporcionaban una madera dura y de calidad con la que se fabricaban bastones y aperos de labranza.

Más arriba del Boixar se encuentra el poblado de Fredes (1.090 m), el cual se encuentra muy cerca del límite con Aragón y Cataluña, en la cumbre más alta de la Tinença de Benifassà, el legendario Tossal del rey (1.356 m). El primer fin de semana de octubre se celebra una fiesta en la que se visualiza la unión entre los tres pueblos –antiguamente, los tres reinos- que se encuentran en este punto: La Puebla de Benifassà (Castellón), La Sénia (Cataluña) y Valderrobres (Aragón). Todavía más alto que Fredes se encuentra la pequeña aldea del Coratxà (1.329 m), rodeada completamente por montañas.

La carretera que baja desde Fredes y el Boixar hacia la Senia y el pantano de Uldecona es una de las más bellas rutas de Maestrazgo-Els Ports, ofreciendo vistas espectaculares al valle donde se sitúan el Ballestar y el monasterio de nuestra señora de Benifassà.  En los días más claros desde esta ruta se puede ver Mallorca en la lejanía. Esta carretera atraviesa pinares y carrascales donde se suelen ver cabras monteses, corzos y buitres leonados, e incluso a alguno de los quebrantahuesos liberados recientemente en la región.

El Ballestar es un pequeño poblado que ha sido restaurado en los últimos años, sirviendo como exponente de la arquitectura popular de la comarca; con sus calles empedradas, sus fachadas adornadas por portales de medio punto combinadas con los adornos artesanales en madera y forja de puertas y balcones. Su iglesia románica es la edificación más notable, contando en su fachada con la figura en piedra de un caballero cisterciense. Esta pedanía alberga la sede y centro de información del Parque Natural Tinença de Benifassà.

En el mismo valle se encuentra el Monasterio de Santa María de Benifassà, fundado en 1233 por Jaume I, siendo el  primer convento cristiano en tierras valencianas. En este monasterio, que actualmente ocupan las monjas de clausura de la Orden de la Cartuja de San Bruno, podemos encontrar diferentes estilos arquitectónicos, como el románico de la puerta de entrada o el gótico del ábside. Este monasterio sirvió como centro señorial sobre los pueblos y masías de la comarca de la Tinença de Benifassà, pudiéndose visitar los jueves de 13.00 a 15.00.

El municipio de la Pobla cuenta con una extensa red de senderos especialmente marcados y preparados para que los caminantes y los aficionados al BTT puedan disfrutar del Parque Natural de la Tinença de Benifassà. Entre estos senderos se destaca el GR-7 que conecta los puertos de Tortosa con Beceite, Boixar y el pueblo de Vallibona. A este sendero de gran recorrido se suman varios menores, el Camino de los 7 Pueblos, el pantano de Uldecona y el sendero que desde este municipio permite llegar al hayedo más meridional de Europa, situado en el vecino Parque Natural dels Ports en Cataluña.

Castell de Cabres

Situado a 1.137 m de altitud, Castell de Cabres sirve como puerta de entrada a la Tinença de Benifassà desde Morella. Se trata de uno de los municipios más pequeños de la Comunidad Valenciana. En su Plaza Mayor se encuentran las dos edificaciones más destacadas del pueblo. La primera, es la iglesia de San Lorenzo, con pinturas barrocas del siglo XVIII y con rasgos arquitectónicos que la hacen única en la región. La otra es la Fuente de la Vila, que con sus arcos de inspiración románica viene suministrando agua a los vecinos desde la Edad Media.

Sobre la colina que preside el pueblo quedan los restos de un castillo que está catalogado como Bien de Interés Cultural y sirve como recordatorio de una época de esplendor en el pasado. En el término municipal, a unos 5 km del pueblo, se encuentra la Iglesia de San Cristóbal, que data del siglo XVI y que, aunque está en ruinas debido a un incendio en 1936, merece ser visitada por su arquitectura y por sus increíbles vistas de los frondosos pinares de Castell de Cabres y Herbés.

El Barranco de la Solana es uno de los paisajes más destacados de este municipio, conectándose con la población vecina Herbés a través del río, en un itinerario milenario en el que destaca la exuberante vegetación, las minas abandonadas y el Molí de la Rambleta. Otro de los aspectos naturales del Castell de Cabres a destacar es el Bovalar: una microreserva de flora, situada en la parte baja del pueblo que posee elementos botánicos de relevancia.

Bel

Bel es una pedanía del municipio de Rosell que fue anexionado a esa población en 1971. De origen islámico, este pequeño pueblo de la Tinença, que fue conquistado por Jaime I, estuvo durante mucho tiempo bajo el dominio del Monasterio de Benifassà, al cual tenían que pagar dos tercios del diezmo de todas sus cosechas y ganado. Bel es otra excelente muestra de poblado de montaña bien conservado, manteniendo la misma fisonomía que tenía en plena época medieval. Su iglesia cuenta con una portada que es uno de los ejemplos más notables del románico en la comarca, y otorga al pueblo visto desde lejos la fisonomía de un tren de vapor, donde el campanario hace las veces de chimenea. De su castillo, que aparece nombrado en documentos del 1233, apenas quedan ruinas.

El pueblo tiene vistas espectaculares a las montañas de la Tinença y cuenta con un sendero que conecta con el GR-7 para caminar hacia Boixar en dirección norte o hacia Vallibona en dirección sur.

Vallibona

Vallibona está situada a orillas del río Cérvol, en un valle encajonado entre sierras. Este bello pueblo está situado entre las montañas de la Tinença de Benifassà y Els Ports de Morella, y su ubicación junto al río, rodeado de montañas le otorga un especial encanto escénico. Su interior está lleno de calles empinadas y estrechas que bajan hacia el río, con casas históricas en muy buen estado. Entre su patrimonio destaca la Iglesia de Asunción, la cual cuenta con un bello campanario mudéjar de época musulmana. En su término municipal se encuentran las ermitas de Santa Águeda (situada a 1.175 metros de altura y considerada como uno de los mejores exponentes del estilo románico de reconquista) y la de Santo Domingo, situada a 12 km de Vallibona en dirección a Rossell, la cual está actualmente habilitada como hostería.

Entre sus fiestas populares se destaca la clásica santantonada de finales de enero y la rogativa a Peñarroya de Tastanvins. Esta romería que se realiza cada siete años desde 1347, nace con la historia de siete jóvenes de Vallibona que fueron a buscar esposas en aquel pueblo turolense después de que una epidemia dejara a su comunidad sin mujeres jóvenes. Las dos carreteras que llevan a Vallibona, tanto desde Rosell como desde Morella, se encuentran entre las más espectaculares de toda laregión de Maestrazgo-Els Ports, ofreciendo acceso al Parque Natural de la Tinença de Benifassà. Igualmente se puede acceder al pueblo caminando a través de las montañas mediante las variantes del GR-7 que conectan con Morella y El Boixar y el GR-331 que va hacia el bello Santuario de Vallivana, pasando por uno de los quejigares mejor conservados de la Comunidad Valencia, además de dar acceso al emblemático pico del Turmell.